Mis hijos se pelean ¿qué hago?

Mis hijos se pelean ¿qué hago?

Las peleas entre hermanos y hermanas, aunque nos desesperen y nos hagan perder los nervios, entran dentro de la normalidad. Las discusiones suelen ser por un juguete, por llamar nuestra atención, por algo que le ha dicho el otro…

Uno de los principios de la Disciplina Positiva es que «todo comportamiento tiene un propósito: sentido de pertenencia y significado». Los niños y niñas y las personas en general, nos comportamos buscando sentirnos integrados y útiles en la sociedad.

En la familia los niños buscan su sitio en el lugar que ocupan en la familia. El orden de nacimiento influye en su personalidad y aunque no es del todo determinante, nos puede ayudar a saber el motivo de su comportamiento. Sobre este tema hablaremos en otro post.

Intervenir o no intervenir

Si hay violencia física y/o verbal intervendremos siempre, de forma firme y amable, sin permitir que se hagan daño pero sin tomar parte y sin juzgar.

Casi siempre llegamos cuando ya se ha iniciado la pelea. Es como si pusieras una película en el minuto 50, ¿sabrías decir de qué trata? ¿quién es el protagonista, el «malo», el problema…? Seguro que no. Pero cuando se pelean tus hijos es difícil no intervenir creyendo que ha pasado, juzgando, y tomando parte por uno de ellos, la mayoría de las veces por el más pequeño, ¿verdad?

La próxima vez comprueba en vez de suponer, haz preguntas de curiosidad (qué y cómo) para que ellos te cuenten qué ha pasado y confía en que sabrán llegar a una solución por sí mismos. Si les resuelves el conflicto les estás rescatando y entenderán que no pueden resolver sus propios problemas.

Cuando estén calmados puedes hacerles estas preguntas de curiosidad sin que parezca un interrogatorio y tú un juez 😉

  • ¿Qué ha pasado?
  • ¿Cómo te sientes con lo que ha ocurrido?
  • ¿Qué crees que quería tu herman@?
  • ¿Qué se os ocurre para solucionarlo?
  • ¿Qué podéis hacer la próxima vez?

La decisión de intervenir o no también dependerá de la edad de los niños:

  • Si son menores de 4 años necesitarán que les acompañemos, sin juzgar ni tomar partido. Distraer y redirigir también puede funcionar, y sobretodo conectar con ellos y enseñarles el enfoque en soluciones para que lo vayan integrando a medida que crecen. La solución debe ser buena para ambas partes.
  • Cuando son más mayores podemos establecer consecuencias lógicas con anterioridad como que nos iremos cuando empiece la pelea para que lo solucionen entre ellos, o les pediremos que discutan en otro lugar.

La pelea como oportunidad de aprendizaje

En lugar de ver las peleas como un amenaza de tu bienestar y dejar que tu cerebro reptiliano tome el control gritando, reprochando, amenazando, castigando…, te proponemos ver las peleas como oportunidades de enseñar habilidades y valores de vida.

  • Si controlas tu propia rabieta y usas tu cerebro racional aprenderán de ti el autocontrol.
  • Si les animas a buscar una solución en lugar de solucionarlo tú, les empoderas y les enseñas a ser resolutivos.
  • Si validas sus sentimientos y muestras comprensión durante la pelea, promueves el respeto y la empatía.

Tu actitud y tu ejemplo son tus varitas mágicas, no lo olvides.

Talleres vivenciales de Disciplina Positiva

En los talleres vivimos a través de “roll-plays” cómo funciona esta teoría del iceberg y las creencias erróneas, y os facilitamos más información para tratar de dar con aquello que se esconde bajo el iceberg, el motivo del «mal comportamiento», siempre desde el respeto mutuo y el amor incondicional hacia nuestros hijos e hijas.

Aquí tienes toda la información de los próximos talleres presenciales

En casa, ¿cómo gestionáis las peleas entre hermanos? ¿en qué te gustaría mejorar?

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